jueves, 15 de noviembre de 2007

Aquí estoy. Derrotado un día más con la botella de calimocho (coca cola con vino peleón, Don Simón para más señas). Salí esta mañana dispuesto a todo. Para mí, todo es intentar mirar serenamente el paisaje, convertirme en un ojo que mira de forma neutra, sin deseo, los gestos y las maneras de los demás. Había decidido dejarme la barba hacía varios meses, ya no tenía dinero para seguir comprando cuchillas de afeitar. Me había puesto el pellizón de cuero que me había encontrado una mañana en la que andaba relativamente sobrio en la puerta de un antro de putas. No me quedaba mal y desde que había llegado el invierno no me lo quitaba ni para mear. Me embutí los pies con unas botas que me había regalado un tío al que había dejado manosear mis partes por encima del pantalón hacer ya años, cuando todavía mi presencia impresionaba a los maricones ricos que merodeaban por las calles adyacentes de la calle Serrano en busca de carnaza sexual.
Como te iba diciendo, salí esta mañana con la idea de convertirme por un día en el ojo de Nabokov.



Aquí tenéis un bonito vídeo de Platero y Tú: "Voy a acabar borracho"


1 comentario:

papamakuna dijo...

que facilidad para jugar con una foto. la verdad es que la foto es bastante sugurente