Comenzar un blog, comenzar un libro, comenzar una historia inventada, dar vida a imágenes, describirlas y crearles una existencia pasada, unos recuerdos, unas vivencias, unas pocas alegrías y un montón de desastres, pequeños y grandes.
La primera fotografía soy yo hace pocos años. Mi vida en estos momentos consistía en subsistir, reducía mis horas a una continua lucha por sobrevivir, y el vino blanco se había convertido en mi mejor aliado en esta dura y fallida tarea.
La segunda fotografía corresponde a lo que yo llamo mi "etapa filosófica". Todavía podía andar varios kilómetros sin desfallecer. Mi entretenimiento consistía en "mirar pasar la vida". Había dejado atrás mujer e hijas. Mi "época feliz" como yo la llamo. Sí, hubo un tiempo en el que viví bajo un techo decente, y creé nuevas vidas y amé y me amaron. Pero ese tiempo queda ya muy lejos en mi memoria. Entonces aún no me consideraba un borracho. Bebía, pero no me pasaba sino muy accidentalmente. Como mucha gente, como todos.
Aquí tenéis una buena página de literatura
En esta segunda entrada, un vídeo de un borracho en plena faena.
Una entrada para quién quiera adentrarse en los caminos del conocimiento de esta lacra.

